Transmitir un legado sólido y bien planificado requiere herramientas financieras que combinen eficiencia fiscal y flexibilidad. Los fondos de inversión se perfilan como una opción estratégica para quienes desean construir una herencia duradera y sostenible.
En este artículo exploraremos ventajas, aspectos legales, implicaciones fiscales y estrategias de inversión posteriores a la herencia. Te ofreceremos consejos prácticos para que tu patrimonio familiar crezca y se preserve generación tras generación.
Los fondos de inversión presentan características únicas que facilitan la transmisión patrimonial. A continuación, detallamos sus principales beneficios:
Para incorporar los fondos de inversión al caudal hereditario es fundamental seguir un proceso ordenado que cumpla con la normativa vigente.
En primer lugar, se realiza la integración en la masa hereditaria, registrando los fondos como activos financieros junto con otros bienes. Hasta que no se pague el Impuesto de Sucesiones, el titular no cambia.
Cuando el fallecido no deja testamento, el Código Civil establece el siguiente orden de herederos:
Si existe testamento, los legatarios designados reciben las participaciones respetando siempre las legítimas de los herederos forzosos. Es posible atribuir al cónyuge el usufructo y la nuda propiedad a l@s hij@s.
Una vez aceptada la herencia y abonado el impuesto correspondiente, la gestora suele abrir nuevos fondos —uno por heredero— y realiza los traspasos de participaciones según lo acordado.
El Impuesto de Sucesiones y Donaciones grava la transmisión de fondos al valor de mercado en el momento del fallecimiento. Las comunidades autónomas aplican reducciones y bonificaciones diversas.
Si los herederos optan por vender las participaciones en el futuro, tributarán en el IRPF por la diferencia entre el precio de adquisición (valor hereditario) y el de venta. Las tarifas estatales para la base liquidable del ahorro oscilan entre el 19% y el 28%, dependiendo del tramo y del año.
Además, el usufructo que recae sobre el cónyuge se valora según los beneficios esperados, permitiendo que disfrute de renta sin ostentar la titularidad plena hasta la extinción del derecho.
Una correcta planificación testamentaria y un inventario patrimonial actualizado son esenciales para evitar conflictos familiares y optimizar costes.
Se recomienda:
1. Elaborar testamento y testamento vital especificando beneficiarios y proporciones exactas.
2. Mantener un inventario físico y digital de todos los activos: fondos, cuentas, inmuebles y seguros.
3. Revisar y actualizar la documentación cada año, así como designar a una persona de confianza para agilizar trámites.
Para mejorar la eficiencia fiscal, conviene complementar los fondos con planes de pensiones/PPA para desgravar y asignar beneficiarios directos en las pólizas de seguro.
Recibir un capital heredado ofrece la oportunidad de redefinir objetivos financieros y consolidar un plan de largo plazo.
Contar con un asesor financiero profesional permitirá diseñar una cartera personalizada y ajustar la exposición al riesgo según la evolución del mercado.
Antes de tomar decisiones definitivas, evita acciones impulsivas: no malgastes ni inviertas sin un plan estructurado.
Mantén la calma ante la volatilidad y revisa periódicamente la composición de la cartera. Un fondo de emergencia y un horizonte temporal claro son fundamentales para sobrellevar fluctuaciones.
Respecto a otras opciones de ahorro, los fondos destacan por sus ventajas fiscales y la flexibilidad de los traspasos, lo que los convierte en un vehículo muy apropiado para la transmisión de patrimonio.
En definitiva, construir una herencia mediante fondos de inversión no solo mejora la eficiencia fiscal, sino que facilita la gestión y protege el legado familiar, garantizando un futuro más tranquilo para quienes más nos importan.
Referencias